domingo, 26 de junio de 2016

LAS VELADAS DE TRIANON

La fiesta dada por María Antonieta en el Petit Trianon en Lunes, 21 de junio 1784 en honor a Gustavo III, rey de Suecia. Me encanta la manera elegante que los invitados pasear por el templo iluminado del amor.
La gracia de pequeños edificios, sorpresas formadas en cada esquina, Trianon intentaba imitar a la naturaleza, predilección de la reina para este rincón adornado por ella. También era el caso para los espectáculos ofrecidos a sus invitados, como el dado en la noche de 1779: “todas las zanjas que rodeaban el jardín –dice Grimm- se sembraron en corrales iluminados, cuyo resplandor, se mezcló con el de varias linternas muy ingeniosamente escondidas en el follaje de las gruesas arboledas, que se distribuye entre los de la noche con una luz suave, como luz de luna o los primeros rayos de luz de la mañana. Allí, la reina se sorprendió por los sonidos de la música celestial, y después de los acentos una melodía conmovedora, que vio, en un nicho de la arboleda, un pastor tocando la flauta, que era el duque de Guines. Todo parece mágico en este pedazo de terreno, favorito de la reina”.

Estos paseos y conciertos fueron una de las grandes pasiones de la reina. Uno de los más originales era el 3 de septiembre de 1777, para la inauguración del nuevo jardín inglés. Tenía representado una feria de mercado, una plaza pública era figurada en el césped, por medio de placas y marcos. Había puestos de panadería, charcutería, asaderos al aire libre, todos unidos por guirnaldas de flores. El de la reina era una taberna, con veintiuna mesas, cada una de las cuales llevaba el cartel con el nombre de una casa real.


Hubo desfiles de todo tipo. Carlín, arlequín de la comedia italiana y Dugazon de la comedia francesa, ofrecieron un hermoso espectáculo ocultos en modelos de mimbre en forma de pastel. En un teatro improvisado, los actores dieron dos actuaciones más. En el pabellón chino también se ofrecieron espectáculos todo al estilo oriental con músicos vestidos de mandarines.

El 27 de junio de 1784 se dará la actuación de la obre de Marmontel en el teatro del Trianon, la música por Gretry, ballets y cena en los diferentes pabellones del jardín. Todo el mundo tenía que vestir de blanco para ser admitido, el resultado es que se dice que parecía una fiesta celebrada en los campos Elíseos (en referencia a la célebre danza de los espíritus de Orpheé de Gluck).

la gran feria realizada en 1783 en el hameua de la reina

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