domingo, 21 de diciembre de 2014

LA EPIDEMIA DE SARAMPIÓN (1776)

el conde de artois
En la primavera de 1776, el sarampión se esparció por todo Versalles. La corte renuncio al viaje a Compiegne. La epidemia afecto pronto al el conde Artois y al conde de Provenza, lo que contribuyo en gran medida a la relativa calma de la corte en Marly por temor al contagio.

María Antonieta recogió al pequeño duque de Angulema y lo instalo en su casa en trianon. “este acto de bondad –escribió la emperatriz- el cuidado que mi hija ha demostrado para su sobrino, el duque de Angulema, en el petit trianon…. Estoy segura de que en ocasiones esta naturaleza, nunca dejara los impulsos de su buen corazón”.

La reina paso días tranquilos en los jardines de Marly rodeada de unos pocos amigos íntimos. Madame de Polignac, el barón de Besenval, el duque de Coigny y el duque de Guines estuvieron entre los elegidos. María Antonieta esperaba la presencia de su intima amiga la princesa de Lamballe pero también sufrió de sarampión mientras se encontraba en Plombiéres. La reina se vio afectada por la noticia y profundamente preocupada por la salud de la princesa.

“mi queridísima madre –escribe el 14 de julio 1776- el conde Artois fue el más aterrador caso de sarampión en primer lugar, tenía una tos tan violenta y continuo escupiendo sangre, pero se recupero por completo. El sarampión del conde de Provenza estaba más débil y no tiene ningún preocupante síntoma, a pesar de todo, no estaba tan bien restaurado como el conde Artois… de momento nos mantenemos en Marly, no solo durante el sarampión de mis hermanos y su recuperación, pero también hasta estar totalmente libre Versalles, donde había habido muchos contagiados por esta epidemia. La medicina y el régimen del rey, se ha conservado y su salud es muy buena”.

María Antonieta está preocupada por la salud de su amiga como la de su hermano. En honor a ellos, sin embargo, ella organizo una fiesta encantadora en la finca del trianon para celebrar su recuperación. La familia real tuvo una esplendida cena en el pequeño castillo. El jardín estaba iluminado y la noche termino con un pequeño espectáculo en el que los versos se cantaban en la recuperación exitosa de la princesa de Lamballe.