domingo, 14 de julio de 2013

LA COMUNIÓN DE MADAME ROYAL!

Algunas palabras de su padre en esta ocasión tan especial:

“es de lo más profundo de mi corazón, mi hija, que yo te bendiga, pidiéndole al cielo que os conceda la gracia de apreciar la gran acción que está a punto de realizar. Su corazón es inocente y puro a los ojos de Dios, sus oraciones deben ser agradables a él. Ofrécelas por tu madre y por mí. Pídele que me dé las gracias necesarias para lograr la felicidad de aquellos sobre lo que me ha dado dominio, a quien debo considerar como mis hijos, le pedimos que se digne a conservar el reina unido, la pureza de la religión, y recuerda muy bien, mi hija, que esta santa religión es la fuente de la felicidad y el apoyo en las adversidades de la vida. Usted es muy joven, pero ya has visto a tu padre afligido más de una vez. No lo sé, mi hija, lo que la providencia ha destinado para ti, si usted va a permanecer en este reina, o ira a vivir en otro. En cualquier lugar donde la mano de Dios te lleve, recuerda que debes edificar con tu ejemplo, hacer el bien con la frecuencia que se encuentra la ocasión para ello. Pero, sobre todo, mi hija, aliviar a los desafortunados con todo tu poder. Dios nos ha hecho nacer en el rango en el que solo estamos para trabajar por su felicidad y para consolarlos en sus penas. Ir a los altares en la que se espera y ruego a Dios de la misericordia de no dejar nunca que se olvide el consejo de su padre”