domingo, 1 de agosto de 2010

LA PERDIDA DE SUS AMIGOS

la toma de la bastilla molesta a un gran numero de nobles que conocia la pobreza de la gente comun Y temia la venganza si el poder real era insuficiente para controlar losimpulsos de la multitud. Cundio el panico y muchos de los cortesanos huyeron para salvar su vida. Como escribio madame vigeen lebrun en sus memorias: “ yo estaba asustada y el pensamiento a partir de entonces de la nada fue dejar francia”.

el 14 de julio, luis XVI perdió la bastilla, el 17 se desprendió además de toda su dignidad, inclinándose tan profundamente delante de sus adversarios, que la corona rodo por el suelo desde su cabeza. Ya que el rey ha hecho su sacrificio, no puede negar maria antonieta negarse a realizar el suyo. también ella tiene que aportar un testimonio de buena voluntad apartándose de aquellos a quienes el nuevo señor, la nación, detesta de modo más justo: de sus compañeros de diversiones, los polignac y el conde artois. Para siempre deben ser proscritos de Francia.

Aquellos compañeros de sus años más bellos y despreocupados. Han participado locamente de todas las locuras de la reina, la polignac ha compartido todos los regios secretos, ha educado a sus hijos y los ha visto crecer. Ahora tiene que partir. ¿Cómo no reconocer que esta despedida es al mismo tiempo, un adiós a la propia descuidada juventud? están terminadas las horas sin preocupación, están terminados los días de trianon.

la salida de los polignac, fue seguida naturalmente de la del abate de vermond expuestos a los peligros del favoritismo, se hablaba ya de como un asesor peligroso para la nación.
Combatiendo las lagrimas maria antonieta permanece en sus estancias. Pero por la noche, cuando abajo, en el patio, esperan ya los coches para el conde artois y su familia, para la polignac y su familia, los ministros y el abate de vermond, para todos aquellos seres que han rodeado su juventud, la reina coge unos pliegos de papel y escribe a la polignac estas palabras: "adiós, queridísima amiga, esta palabra es espantosa, pero tiene que ser así. no tengo ánimo para ir abrazarla".

Los otros amigos de maria antonieta tienen suerte huyen del pais; mientras unos pocos hacen todo lo posible por salvarla de la guillotina. Marcados por su actuar con la reina muchos no son admitidos en algunas cortes mientras otros no pueden regresar a francia, porque se procesa a todo aquel que tuvo algun vinculo con la reina.

Todo es silencio ahora en torno de la reina que con tanto gusto, con demasiado gusto, había vivido en medio de la agitación. Ha comenzado la gran desbandada. ¿Dónde están los amigos de otro tiempo? Todos desaparecidos como las nieves de antaño. Los que alborotaban como niños voraces en torno a la mesa de los regalos, Lauzun, Esterhazy, coigny, ¿dónde están los compañeros de los juegos de naipes, de bailes y excursiones? Han salido de Versalles disfrazados, a caballo y en coche, pero no con careta para ir a un baile, sino enmascarados para no ser linchados por el pueblo. Cada noche sale un nuevo coche por las doradas puertas de la verja para no volver más; cada vez es mayor el silencio en las salas del palacio, que parecen ahora demasiado grandes; ya no hay teatro, ni bailes, ni cortejos, ni recepciones; nada más que la misa por la mañana, y después, en el «pequeño gabinete», las largas y estériles conversaciones con los ministros, que no saben qué consejo dar.