domingo, 6 de diciembre de 2009

PREVIO A LA EJECUCION

Dos días después de la condena, el 16 de octubre de 1793, María Antonieta subió a una austera carreta que estaba enganchada a un caballo negro. Llevaba un vestido blanco y le habían atado las manos a la espalda y cortado los cabellos encanecidos. Coronaba su cabeza una modesta gorra como las que se ponian las mujeres de aquella época al levantarse por la mañana. Su mirada parecía distante. la destruccion de su figur arrebatada toda su belleza y su elegancia, aunque conservando siempre la cabeza alta, signo para unos de orgullo despreciativo y para otros de dignidad inocente. Todo París salió a la calle para ver cómo la carreta llevaba a María Antonieta al cadalso. Durante una hora la siniestra procesión fue avanzando sobre el tosco adoquinado de las calles con destino a la Place de la Révolution. Los sentimientos de la multitud eran variados: el morbo se mezclaba con el afán de venganza. Cerca del cadalso la gente estaba tan apiñada que la carreta no pudo avanzar. Asustado, el caballo se encabritó. El verdugo y su hijo se pusieron delante de María Antonieta para protegerla. Parecía que todos estos acontecimientos no afectaran a la rea, que ni siquiera bajó la vista. mientras el pueblo entero la abucheaba e insultaba, María Antonieta se tropezó subiendo al cadalso y pisó al verdugo que estaba a punto de guillotinarla. La reina le dijo: "Disculpe señor, no lo hice a propósito."
video

No hay comentarios:

Publicar un comentario