domingo, 6 de diciembre de 2009

EL PROCESO


el 14 de agosto de 1793, María Antonieta es puesta a disposición judicial ante el tribunal revolucionario, presentándose como acusador publico fouquier-tinville. Si en juicio de luís xvl se había intentado guardar las apariencias de una cierta equidad, no se hizo así con el proceso de María Antonieta. En una sala oscura y con el suelo de madera, la antigua reina hubo de hacer frente a un proceso de quince horas en el que intervino un gran número de testimonios inculpa torios. También fue llamado a declarar el periodista radical Jacques-René hèbert, quien retomo la acusación de que María Antonieta había tenido una relación insustuosa con su hijo menor. Para exagerar la acusación, tinville hace declarar al delfín contra su madre. Delante del tribunal, el niño acusa a su madre y a su tía de haberle incitado a la masturbación potente y haberle obligado a ciertos juegos sexuales. Indignada María Antonieta pide a las mujeres del público que la defiendan. El motín es evitado por poco. “apelo a la conciencia y a los sentimientos de todas las madres presentes, para saber si hay alguna de vosotras que no se estremezca ante la idea de semejante horror”. En una carta que escribe María Antonieta a madame Elizabeth, cuenta como ella intenta convencer a su hermana de que el niño no sabia que decir, este párrafo dice lo siguiente:

“Tengo que mencionarle a usted algo muy doloroso para mi corazón, se muy bien que este niño le ha causado a usted mucha pena, perdónelo, querida hermana, piense en la edad que el tiene y también lo fácil que es obligar a un niño a decir cosas que no conoce y que ni siquiera comprende, vendrá un día, espero, en que el no tendrá mas que corresponderle a usted con todas las recompensas posible por vuestras bondades y ternuras para ellos.”

Se le acusa, asimismo, de entenderse con las potencias extranjeras. Como la reina lo niega todo, Herman presidente del tribunal, la señala como “la instigadora principal de la traición de luís capeto”. Lo cual presupone un proceso por alta traición. Maria Antonieta viuda de luís capeto, ha sido, después de su paso por Francia, la plaga y la sanguijuela de los franceses. Escribió a su cuñada Elizabeth, que la había acompañado durante mucho tiempo en prisión y que todavía estaba encerrada: “me acaban de condenar, no ha una muerte deshorosa-que solo seria tal para los criminales-, sino a que me reúna con vuestro hermano. Pido perdón a todos aquellos que conozco por cualquier daño que sin saberlo, les haya podido ocasionar. Adiu, ¡buena y dulce hermana! ¡Os mando un abrazo de todo corazón a usted y sus queridos hijos!” Elizabeth, que nunca recibió esta carta, al año siguiente fue ejecutada en la guillotina.

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